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Cumplí la fantasía de mi novio Raúl

Mi nombre es Alicia, tengo 28 años y les cuento mi historia. Mi novio es Raúl, y tiene 32 años

Quedé en verme con Raúl, en su apartamento al salir del trabajo con la intención de ir a tomar algo a un Pub. Al llegar a su casa me dijo que esperara un poco para irnos, pues tenia que acabar un informe urgente y mandarlo por correo al despacho esa misma tarde porque lo necesitaban para el día siguiente a primera hora. 

Me cogió una cerveza de la nevera y me fui al salón, sentada en el sofá a esperar a que acabara. Media hora más tarde apareció diciéndome que podíamos irnos ya...

Yo estaba acabando de ver en la tele un reportaje sobre el machismo y le dije que esperara a que acabara. Se sentó a mi lado en el sofá y se puso a verlo conmigo. 

Según visualizábamos distintas situaciones adversas para las mujeres, las comentábamos, de repente empezó a acariciar la pierna por encima de la rodilla y yo le correspondí apoyando la cabeza en su hombro. Cuando la mano ascendió por el muslo, le acaricié la cara. Continúa ascendiendo por las piernas y lo miré a los ojos, señal inequívoca de que me gustaba y quería que siguiera, dude en decirle que nos fuéramos a su cuarto, pero decidí no hacerlo. 

Siempre que quedábamos en su casa nunca teníamos intimidad porque Raúl vive con un compañero de piso, Fran. Comenzamos a besarnos al calor de la noche...cuando empezó a abrazarme por la espalda eché la cabeza hacia atrás, girándola para buscar su boca y rozarla con mis labios y mi lengua, nos besábamos...eran besos apasionados y con mucho ardor, los saboreábamos, los disfrutábamos. Ya estábamos bien cachondos, cuando escuchamos la puerta del apartamento abrirse. Inmediatamente vimos a Fran aparecer en el salón saludándonos, no dijo nada, aunque al verme sentada en esa forma supo que había interrumpido algo. 

Antes de retirarse a su cuarto, me echó una mirada con una sonrisa cómplice. 

Habíamos hablado alguna vez entre nosotros sobre el morbo que le daba el pensar en ver a otro tipo besándome y acariciándome los pezones...por mi parte le dije que si él estaba dispuesto a mí no me importaría si era lo que quería experimentar, eso sí, sin malos rollos después, porque yo lo haría solo por satisfacerlo a él.

Evidentemente era mentira. ¿Qué mujer no estaría encantada con una proposición semejante por parte de su pareja?. Empezamos a preguntarnos entre nosotros de las consecuencias que podría tener para nuestra relación llevar a cabo su fantasía. Ambos insistimos en que no nos afectaría y ambos teníamos dudas de la reacción del otro. 

El tema se fue calentando con el tono de la conversación y me dijo que quería hacerlo. Al oído y bajito me dice: "Fran es de total confianza y seguro que estaría encantado de participar en esa experiencia estando yo delante...me decía que Fran tenia una polla bien apetecible", le dije, cállate...que me estas poniendo a cien, y lo fallaría ahora mismo. 

¿A quién no le entra un calor una situación semejante? Me toco el coño y palpó lo mojado que lo tenia, llamó a Fran desde el salón y este apareció de inmediato con un pantalón corto de deporte y una camiseta, al verlo me excito pues su miembro se dibujaba por dentro del pantalón. Sin preámbulo alguno, le preguntó si le parecía que yo era linda y si alguna vez había tenido malos pensamientos conmigo, el se ruborizó y confeso que si, hasta un día, confesó, tuvo un sueño erótico conmigo y acabo corriéndose en el pijama. Pero, por qué me preguntáis esto, dijo Fran. Pues veras, Alicia y yo hemos hablado de hacer realidad una fantasía que tenemos y te invitábamos a participar en el juegos. Nos miró como si fuéramos extraterrestres o estuviéramos borrachos. Solo atinó a decir que por favor se lo repitiéramos para comprobar si había oído bien. 

Raúl le explicó que era su fantasía y que yo estaba de acuerdo en cumplirla y habíamos pensado en él por la confianza que teníamos. Sus dudas fueron similares a las que habíamos comentado entre nosotros antes. Nos advirtió de que después se podían crear malos rollos entre nosotros y, lo que sería peor para la convivencia, que los malos rollos fueran con él. 

Le explicamos que Raúl estaría en todo momento delante e incluso participaría si le apetecía. Fran tenía sus dudas, aunque al final dijo que nosotros sabríamos lo que queríamos y para él sería un verdadero placer participar. Y no fue para menos, pues cómo describirles lo que se sentía, era raro y a la vez era emocionante saber que algo así estaba pasando. 

Comenzamos la función!!

Fran se sentó en el sofá y Raúl enfrente en una silla, los dos se habían desnudado, y baya que si tenia una polla apetecible Fran, se la tocaba y movía como si fuese el palo de una zambomba y, lo mismo hacia Raúl sentado en la silla.

Yo de pie enfrente de Fran comencé a desnudarme, descubrí mis tetas que quedaron al aire, me quite la falda y baje las bragas, y deje a la vista mi coño depilado con un muñón de pelito encima del monte de venus. Me puse de espaldas a Fran y de cara a Raúl, el  comenzó a tocarme los muslos, a subir sus manos hasta mi culo, me agachaba y dejaba mi coño abierto para que el con su mano pudiera acariciarlo, tocar mi clítoris y meterme un dedo. Al mismo tiempo me apretujaba mis tetas y pellizcaba mis pezones con una leve presión que me producía un pequeño dolor seguido de un placer siempre que me los tocaba de esa manera. La situación me tenia super cachonda, por un lado las manos de un tío que no era mi novio me estaban acariciando, y por otro lado veía como mi novio lo estaba gozando. 

Me volví de nuevo hacia Fran y me tumbé sobre la alfombra. Le dije: "Quiero ver como masturbas tu polla, y que te excites viendo como me toco mi coño, que te pongas super cachondo". Me subí en el sofá sentándome en el respaldo de su cabecera, posición que me permitía bajar mi coño hacia su cara para que lo lamiera y saboreara mis jugos. 

De repente sucedió algo inesperado

Raúl se levanto de la silla y se puso de rodillas enfrente de Fran,  agarró su pene y comenzó a masturbarlo, se lo metió en la boca y, por Dios, se lo estaba chupando, esa escena me izo nublar mi cabeza, estaba como borracha, pero borracha de placer.

Fran pasaba su lengua por mi culo y a todo a lo largo de mi raja, me lamia los labios de mi coño mientras yo me tocaba el clítoris. El estasis era indescriptible, los tres gritábamos. Fran estaba siendo objeto de una follada por parte de Raúl, y yo estaba siendo follada por la boca de su amigo, no aguantamos más nos cogimos de las manos y nos vaciamos al unísono, yo me corrí en su boca y Fran en la boca de Raúl.  Me tumbé en el sofá y acercándose Raúl a mi boca me traspaso toda la leche que le había sacado a Fran. Me encanta sentir el semen en mi boca, me lo trague saboreándolo.   

Paramos unos minutos para coger aire, la verdad que jamás había tenido una experiencia similar.

Al rato, mientras estaba tumbada con los ojos cerrados, mi novio, que no se había corrido, comenzó a besarme la boca, pellizcarme los pezones y bajando a mi coño metió sus dedos en el busco el punto sensible, tenia su polla como una estaca, dura y gorda, aunque era una pollita mas bien pequeña pero la sabia usar muy bien. Mientras, Fran recuperado me invito a que le lamiera los testículos y su polla, cosa que obedecí sin rechistar. De nuevo estábamos otra vez los tres cachondos, pero esta vez quería sentir las dos pollas dentro de mi, que uno me follara por delante y el otro la parte trasera. 

Esta vez nos fuimos al cuarto de Raúl, nos tumbamos en la cama de 1.60 x 2.20, y tomamos posiciones. Fran que tenia una polla que le media como 22 centímetros -levemente curvada hacia arriba- se tumbo boca arriba con una almohada apoyando su cabeza, desde donde visualizaba bien mis mis tetas y las facciones de mi rostro, yo me subí encima y la introduje en mi coño, entró suavemente, pues lo tenia bien dilatado, me movía rítmicamente sintiéndola toda dentro de mi y como cubría todo el espacio, el placer iba y venia, era una sensación que no deseaba que terminara nunca. Mientras, Raúl de pie y abierto de piernas me ofrecía su polla para que la lamiera y le tocara sus huevos, rozando con mi dedo índice el agujero de su culito. Si seguía así me correría otra ves, y no quería. Quería sentir un orgasmo por delante y por detrás. Me tumbe hacia delante y Raúl se puso detrás, abriendo mi culo lubricado metió su polla suavemente por detrás. Los dos se movían al unísono, notaba como se rozaban las dos dentro de mi, produciéndome un placer que jamás había tenido nunca. Rápidamente se acrecentó esa sensación de placer y explote, comencé a temblar y a convulsionar mi cuerpo de gusto, el volcán estallaba y me estaba corriendo a choros, gritaba, jadeaba y gemía, esto hizo crecer sus pollas aun más  dentro de mi, y me llenaron el coño y mi culo de semen. Los tres nos estábamos corriendo a la vez. 

A mi novio lo conocía, sabia el juego que daba, aunque me sorprendió que le comiera la polla a Fran, y eso me gustó, pero nunca había visto a Franz de ese modo, más al contrario, me parecía un tipo medio raro y hasta cierto grado algo tonto, pero madre mía como follaba. Es algo que no voy a olvidar, pues fueron dos horas maravillosas, me sentí la mujer más feliz del mundo. Raúl estaba feliz, había cumplido su fantasía, y estaba dispuesto a repetirla con otros chicos distintos, o también con alguna chica, cosa que a mi me despertó el interés.

por: Mary Love

P.D. Tengo que reconoceros que escribiendo este relato me he puesto tan excitada que no he podido restirme a masturbarme y provocarme un orgasmo.

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