Hacia tres meses que había hecho un trío con Alejandro y Elinor, su mujer -pues los dos son muy liberales y mantienen relaciones abiertas. Cuando le llamo y le propongo vernos para tomar una copa responde que si inmediatamente.
-Esta vez le invite a degustar un vino Chardonnay francés "Domaine Leflaive" cosecha 2006, pero en mi casa, pues Víctor, mi marido, había salido de viaje hacia dos días.
-El día de la cita Alejandro llegó a la hora acordada, lo recibí vestida con una camisa de lino marrón que me llegaba hasta los glúteos, sin usar ropa interior, dos copas de vino y la botella en la mano.
-Le serví una copa, otra me serví yo y brindamos por el encuentro - que rico me dijo, te ha tenido que costar un dineral, no, le dije, me la ha regalado un medico divorciado que vive en la urbanización -ya sabes...
Cuando terminamos de degustar a que exquisito caldo fuimos directos al dormitorio, -ya tenia el móvil en un trípode preparado para grabar el encuentro.
-Alejandro comenzó a manosear mis tetas por encima de la camisa, diciendo: “Ana, son maravillosas, no me acordaba que fueran tan grandes.
-Me desabrocho la camisa, dejando mis tetas al aire, expuestas a sus caricias
-Alarga sus manos y me coge los pechos, los pezones se yerguen al tacto de sus dedos. Las lame con ansia, pellizcar mis pezones con sus dientes despacito, sabiendo apretar lo justo para sentir ese pequeño dolor que me excitaba, Gimo y Jadeo por el exquisito y agudo dolor placentero que me produce.
Cuando me saben tocar bien los pezones -y Alejandro es un maestro, me recorre una sensación que llega hasta mi clítoris; esa sensación que hace aumentar el deseo de tener un orgasmo
-Después nos tumbamos sobre la cama y, lo libero de la camisa dejando el pecho descubierto
-Le lamo sus pezones, y noto su erección en el vaquero que aun no se lo he quitado -parece que le va a estallar
-El siguió pellizcando mis pezones y tocando mis tetas, Jadeo y Gimo.
-Después bajó a mi entrepierna. -Abre las piernas -me dice.
-Ahí lo tienes, Alejandro. Goza y disfruta de este manjar, esta jugoso, mi vagina palpita deseosa de sentir el calor de su lengua.
-Cogió una almohada y con ella levanto mi pelvis. Metió sus manos por debajo agarrándome los glúteos, y comenzó a lamer mi coño, su lengua se deslizaba desde mi clítoris hasta el ano rozando los labios de mi vagina, al llegar a ese punto se detenía unos segundo y lo abría con la punta de su lengua.
-Alejandro, no sigas que me corro...y aun quiero disfrutar de ti.
-Ana, quítame los vaqueros. Te la quiero meter.
-Se los quite, tenia su polla dura, y caliente, al meterla en mi boca la sentía muy caliente.
-Ana, no puedo mas. Quiero meterla y que sientas mi leche caliente en tu coño.
-Me puse a cuatro, y el me la metió suave pero firme, -produciendo movimientos rítmicos que me rozaban por todas partes, Gemía, Jadeaba... -La metía y sacaba, me masturbaba el clítoris con el glande de su polla, los Gemidos y Jadeos eran descontrolados... la volvía a meter en mi coño, de repente aumentaba su ritmo, sus mete y saca eran mas fuertes y violentos produciéndome excitación, estoy en un éxtasis constante, me corro sin parar, el placer venia y se iba, me vaciaba una y otra vez. Perdí la cuenta.
-Alejandro sentía como gozaba con cada mete y saca que hacia a mi coño.
-Estoy a punto de estallar Ana,
-¿Donde quieres que me corra y te eche mi leche?, -me pregunta Alejandro.
-La quiero en mi cara!
-Sacó su polla de mi coño y la puso sobre mi cara. Se estaba vaciando y comencé a sentir como caía su leche caliente sobre mi cara
-Cuando termino de correrse en mi cara, la agarre con mis manos y comencé a lamerla y a meterla en mi boca, su erección no perdía fuerza ni vigor.
-Me monte a horcajadas sobre el, mirándolo a la cara, para que pudiera alcanzar mis tetas y me pellizcara los pezones.
-En esa posición sentía su herramienta de placer cubriendo todo mi coño, yo hacia movimientos rítmicos mientras la sentía caliente y húmeda dentro de mi coño...
-Él estalló de nuevo, y esta vez me lleno todo mi coño con su semen, eso acelero más la excitación y
-Haciéndome Gemir y Jadear me corrí encima de su corrida y su polla
Exhaustos nos abrazamos y nos dimos un respiro hasta el próximo asalto; cosa que ya os contare.
por: Mary Love


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