Yo quería este año algo muy especial para mi cumpleaños, mi esposo, Victor me dijo: ¿quieres un regalo especial que no olvidaras en tu vida?
-Yo le dije que a mi edad ya no me asustaba recibir cualquier sorpresa, la vida va pasando y tenemos que vivirla a tope, sin hacer daño a nadie, ni que te lo hagan,
-asi que lo dejé en sus manos
-Me presento:
soy Marcela , acabo de cumplir 45 años y me considero una mujer de físico normal, aunque con tetas grandes. Llevo una vida común, pero como ya he contado en otras ocasiones me gusta tener sexo con otros hombres y que Víctor me vea haciéndolo..
-pues desde que nos conocimos con 17 años pactamos que nos amaríamos pero que nuestra independencia sexual no estaría capada, una cosa es el amos por tu esposo, o esposa y otra es hacer sexo por placer,
-ese pacto lo hemos cumplido durante estos 28 años que llevamos juntos, tres niños y momentos felices y menos felices, pero siempre amándonos y respetando nuestra independencia
-El que otro macho me este dando placer y mi esposo lo este viendo, me excita enormemente.
-llegando el 15 de febrero, fecha de mi cumpleaños, pues te año cae en sábado, Víctor me tenia prepara da esa sorpresa especial,
-os cuento:
Cuando hago el amor y me entrego a mi esposo siempre fantaseamos he imaginamos durante el sexo alguna historia morbosa con alguna tercera persona, lo que llevó a Víctor con tiempo a pensar en regalarme una fiestas swinger que se promocionan por la red social Instagram. Cuando estoy excitada y me viene el orgasmo siempre le digo que quiero ir a unos de esos eventos.
Era pleno invierno, y aunque hacía mucho frío, quería verme lo más sexy posible. Me puse un pantalón negro ceñido, tacones altos, y una blusa abotonada que resaltaba mis tetas. Mientras íbamos en el auto hacia la fiesta, los nervios empezaron a aparecer; mi corazón latía con fuerza, a pesar de que ya había vivido experiencias de intercambio con conocidos.
Al llegar, el ambiente estaba algo apagado. La fiesta se celebraba en un chalet a las afueras de San Vicente, la ciudad donde vimos, saludamos a los anfitriones y a algunas parejas que ya conocíamos de vista del pueblo. Pedimos unos mojitos bien cargados de alcohol para entrar en calor y des inhibirnos un poco, y con la música cambiando a ritmos más movidos, nos animamos a bailar para romper la tensión y entrar en la onda.
A medida que más parejas y personas se sumaban a la pista de baile, el espacio se volvió más estrecho y el ambiente comenzó a calentarse, y a que habían más parejas y terceros de lo habitual lo que hizo que el ambiente se pusiera más caluroso y picante, algunos comenzaron a besarse y tocarse bien hot. Mientras bailaba con mi esposo, me percate de la presencia a un hombre alto, con barba y el pelo canoso que captó mi atención. Intercambiamos miradas coquetas de manera disimulada, sin que Víctor aun notara nada.
Después de un rato, salimos hacia un área de la casa tipo hall, donde la gente podía conversar y conocerse. Ahí nos topamos con el hombre que había llamado mi atención.
-Hola, mi nombre es Silvano
-Tanto gusto, el nuestro es Marce diminutivo de Marcéla, y mi esposo Víctor
Nos dimos dos besos y empezamos a hablar los tres,
era su primera vez en una fiesta swinger, -era viudo,
y se notaba que estaba nervioso; al ser un desconocido y que era la primera vez que nos veíamos yo también estaba un poquito nerviosa. La atracción entre nosotros era palpable. Sin pensarlo mucho y en plena conversación entre los tres, él me invita a bailar, acepté su invitación para volver a la pista de baile mientras Víctor se encontraba conversando con otras personas e intimando con ellas.
Con la música sonando cada vez más sensual, los roces se intensificaron y nuestras manos comenzaron a explorar los cuerpos del otro. Se rozaba y sentía como su polla se ponía dura, era enorme. Mi mano, siendo plenamente consciente de ello, descendió por su cadera hasta su entrepierna, palpé el tamaño y la dureza de su erección a través del pantalón. Entonces el puso su mano en mi nuca, arrimo mi boca a la suya y en beso apasionadamente, acto que yo correspondí del mismo modo sin dejar de tocar su pene,
el calor de la situación aumentaba con cada segundo.
Después de un rato de bailar y tocarnos, lo siguiente fue preguntarme: ¿Qué te gustaba hacer durante el sexo?. Le confesé que me excitaba mucho jugar con la polla, tocarla, lamerla, chupar su glande suavemente con mi lengua y meterla en la boca lo mas profundamente posible. El entonces se excito y metió su mano por la blusa y me pellizco los botones de mi teta, a continuación cuando había majadeado bien mis tetas, sin dudarlo, me llevó a un apartado donde había un sofá y me encontré bajando sus pantalones. Lo que vi me dejó sorprendida: era un pene grande y grueso, algo que no había experimentado antes. Calculo que mediría unos 25 o 28 cm. y unos 17 o 18 cm. De grosor.
-Me sorprendió porque nunca había tenido en mis manos una polla como aquella, pero en ningún momento me asuste, mi coño estaba preparado para tremendo tamaño,
yo hacia diariamente ejercicios pélvicos y mi vagina estaba entrenada para una buena dilatación, no tenia problema, además, tenia un juguete que me regalo mi hermana, una polla realista que media 30 cm. Y tenia un diámetro de 20 cm., cuando Víctor estaba de viaje o muy cansado ponía una película porno y usaba ese juguete para follarme el coño.
Justo cuando empezaba a complacerlo, él me detuvo y me invitó a la "habitación roja", un lugar reservado para los encuentros más intensos, Víctor se percató del asunto y me tiro un beso, esa era su señal de complacencia.
La habitación se llenaba de gemidos y sonidos de placer. En la cama redonda, disfruté de la atención de el desconocido y mi Esposo, que me hacían experimentar sensaciones intensas. Nos cambiábamos de posición, y el ambiente se volvía más caliente a medida que otras personas también se unían a la acción en la misma habitación.
Mientras me encontraba a cuatro patas chupando los testículos y la pollita de mi Víctor, Silvano cogio mis tetas agarrando mis gordos pezones me metió su polla por el coño, la senti llenar todo el espacio, vigorosa y caliente, haciéndome gritar de placer, era placer pues mi coño estaba bien mojado y dilatado, aquel misil entraba y salia como sale y entra la molla de un caracol en su caparazón. Cambiamos de posición varias veces, hasta que finalmente él estaba a punto de vaciarse, saco su polla de mi coño para correrse sobre mi abdomen pero le dije que la metiera y que acabara dentro de mi, que ria sentir sentir el calor de su semen dentro de mi coño. Víctor también acabó, derramando su leche sobre mis tetas, lo que me hizo estremecerme aún más. Yo me había corrido cinco veces, pero al meter de nuevo Silvano su miembro en mi coño me estremecí, comencé a temblar, el gusto comenzó por los dedos subiendo por las piernas, pasando por mi coño y mi culo y termino encima de mi cabeza, me moría de places, el gritaba de placer, nos estábamos vaciando los dos a la vez.
Víctor estaba muy caliente al ver la escena, se masturbaba su polla, tan caliente se puso que como yo estaba a cuatro patas se tumbo metió su cabeza debajo de mi coño, lo lamia y se tragaba todo el semen que había echado Silvano.
-Guau, menudo regalo de cumpleaños!!
Nos quedamos un rato en el sofá frente al espejo, observando nuestras caras de satisfacción. Cuando finalmente salimos de la habitación, la fiesta continuaba; algunas parejas seguían bailando y teniendo sexo en distintos rincones. Los anfitriones se acercaron a nosotros con unos shots de tequila, agradeciéndonos por haber animado tanto el ambiente.
Al despedirnos de la fiesta nos intercambiamos los teléfonos con Silvano y, con otras parejas que habían visto nuestro espectáculo. Concretamente Antonio Y Lola, que vivían en un chalet en El Moralet querían invitarnos a cenar un fin de semana en su casa, cosa que aceptamos.
En fin, hasta aquí esta nuestra historia, ya os contare lo que suceda en casa de Antonio y Lola.
por: Mary Love

Comentarios
Publicar un comentario